Claves para entender qué es un Deepfake y por qué el video de Patricia Bullrich no lo esSin categoría 

Claves para entender qué es un Deepfake y por qué el video de Patricia Bullrich no lo es

Los avances y la democratización de las herramientas de inteligencia artificial (IA) hicieron posibles que cualquiera persona con cierto conocimiento en programación y edición de video pueda modificar las imágenes con tal realismo que sea casi imposible detectar para el ojo humano. Y la manipulación de videos, justamente, es una de las principales amenazas en la lucha contra la desinformación que bien se puede colar en las próximas elecciones que se realizarán en el país. 

Esta tecnología, denominada Deepfake (mentira profunda), permite hacer un montaje casi perfecto de una persona diciendo cosas que no dijo, intercambiar imágenes en escenas pornográficas, generar noticias falsas y hasta mensajes políticos inexistentes. 

Newsletters Clarín

Lo más leído del día | Enterate de que se habló hoy para no quedarte afuera del mundo

De lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

En diciembre de 2017, un usuario de la red social Reedit publicó videos falsos pero de apariencia realista de Gal Gadot, Emma Watson, Michelle Obama e Ivanka Trump, entre otras celebridades de Hollywood, involucradas en relaciones sexuales explícitas.

Luego aparecieron clips con protagonistas de la política estadounidense, ya con un objetivo que nada tenía que ver con el mero entretenimiento. El más significativo fue Barack Obama, quien quedó expuesto en un mensaje falso en el que trataba de “completo idiota” a Donald Trump. Incluso hasta pudo verse a Mauricio Macri dando un discurso con la cara de Adolf Hitler. 

En la vereda de enfrente están los videos manipulados digitalmente. El caso más reciente es el que sufrió Patricia Bullrich, hablando sobre la desarticulación de la banda de “Tatán II”, vinculada al robo y a las entraderas.

El clip que fue editado y viralizado en redes sociales lejos estaba de ser un Deepfake, ya que no había presencia de una inteligencia artificial articulando las imágenes. Solo ralentizaron la velocidad del video para que la ministra hablara lento y así diera la impresión de estar alcoholizada o bajo los efectos de algún calmante. Algo similar le había sucedido en mayo de este año a la demócrata y presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi.

El presidente Mauricio Macri y Marcelo Tinelli intercambiaron sus rostros gracias a la inteligencia artificial de la app Snapchat.

Cómo se realiza un Deepfake

El nombre proviene de Deep learning, es decir, aprendizaje profundo. Que es la principal corriente de desarrollo de la inteligencia artificial. Esta tecnología comenzó a lograr en el terreno del video lo que ya pudo hacer la fotografía: engañar completamente al ojo con imágenes sintéticas. 

Para poder lograr estos videos adulterados, el creador alimenta los datos en un programa —FakeApp, el más conocida— que utiliza una forma de inteligencia artificial (AI) conocida como “aprendizaje profundo” para combinar la cara en las imágenes de origen con el video elegido. 

Este softare necesita de al menos un puñado de imágenes de la persona que queremos simular en video (cuantas más, mejor). La inteligencia artificial, por su parte, aprende de esas imágenes y es capaz de recrear un rostro sobre otro, como una máscara inteligente. Del mismo modo puede reorganizar los sonidos para que el sujeto pueda decir lo que quiera. 

Con atención, son fáciles de detectar

En tecnología las cosas suelen evolucionar rápidamente. Es posible que más pronto que tarde veamos programas más inteligentes capaz de engañarnos mejor. Pero a día de hoy los Deepfakes suelen estar limitados a personajes estáticos, que no se mueven demasiado, con un fondo sin demasiados detalles o desenfocado. Además, normalmente son metrajes que no están realizados con la resolución que alcanzan la mayoría de los televisores actuales y muchas pantallas de teléfonos o tabletas: Full HD o 4K. 

Articulos relacionados