Los 30 años de Seinfeld: la sitcom sobre la nada que rompió los esquemas y sigue vigenteSin categoría 

Los 30 años de Seinfeld: la sitcom sobre la nada que rompió los esquemas y sigue vigente

Parece increíble que hayan pasado treinta años. El 5 de julio de 1989 se estrenaba el capítulo piloto de una sitcom que no prometía nada y que se terminó convirtiendo en una de las mejores de todos los tiempos. Una paradoja que podría resumir el espíritu de la serie.

Seinfeld cumple tres décadas. Es un tiempo considerable. Y, sin embargo, la serie de humor irreverente y sinsentido sobre cuatro amigos inimputables y carentes de empatía que viven en Nueva York sigue vigente.

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Cuenta la historia que el episodio de prueba y la primera temporada de cinco capítulos -una de las más cortas de la historia- no tuvo el éxito esperado. Y que sus creadores Larry David y Jerry Seinfeld tuvieron que pelearla para que NBC aceptara producir una segunda parte (en “The Pitch”, el tercer capítulo de la cuarta temporada, se recrea aquella reunión con la cadena televisiva). 

Eventualmente, lo lograron: Seinfeld se instaló en el prime time de los jueves, lugar que ocupó hasta el último capítulo de su novena temporada, emitido el 14 de mayo de 1998. 

Seinfeld se desarrolla principalmente en el departamento de Jerry Seinfeld -interpretado por el propio comediante-, un humorista exitoso, el más centrado de los cuatro pero con mañas de hombre soltero e incapaz de profundizar en una relación sentimental seria.

Su mejor amigo desde la infancia, el neurótico e inseguro George Costanza (una representación de David encarnado por Jason Alexander); su maniática ex novia Elaine Benes (Julia Louis-Dreyfus) y su excéntrico vecino Cosmo Kramer (Michael Richards, personaje inspirado en un vecino real de David) completaban el cuarteto principal.

La serie rompió con todos los esquemas de las llamadas “comedias de situación”. Aún hoy, treinta años después de su estreno, sigue siendo única en su género. Seinfeld no tiene una continuidad argumental -salvo episodios excepcionales-, sus protagonistas carecen de arco narrativo, y desdibuja la línea entre realidad y ficción.

Acompañado por algunos secundarios inolvidables (Newman, o Frank y Estelle Costanza, padres de George), el cuarteto principal suele charlar sobre situaciones cotidianas motivadas por estereotipos o clichés universales. Los tópicos de cada episodio (que duran entre 22 y 23 minutos, salvo los últimos dos) se presentan y/o se cerraban con una rutina de stand up del propio Jerry Seinfeld.

Hay capítulos emblemáticos que sus fans conocen de memoria, un fenómeno reservado sólo a hitos de la TV como Los Simpsons o Friends. Si hay uno que resume la esencia de Seinfeld es el del Restaurant Chino, ese en el que todo -y nada- sucede mientras esperan una mesa para comer y poder llegar a tiempo al cine. Por capítulos como “The Chinese Restaurant” es que fue bautizada como “la serie sobre la nada”.

Seinfeld transcurre en Nueva York. Y logró que algunos puntos de la Gran Manzana se volvieran emblemáticos, como la cafetería donde se juntan los cuatro amigos –Tom’s Restaurant, cuyo interior real es distinto al de la serie-, el propio departamento de Jerry; la panadería Royale Pastry Shop; o el local de sopa del celebrado episodio “The Soup Nazi”. Todos ellos forman parte de un tour temático que se ofrece en la actualidad.

Los cuatro actores llegaron a ser las celebridades más populares de la pantalla chica estadounidense. Seinfeld, el comediante mejor pago del mundo desde 2006, sigue despuntando el vicio con la serie de Netflix Comedians in cars getting coffee.

David, por su parte, escribió y protagonizó su propia sitcom, Curb your enthusiasm, de HBO. Louis-Dreyffus reafirmó su chapa de comediante talentosa en la celebrada Veep. Sólo Alexander y Richards sufrieron la famosa maldición de no poder escapar de George y Kramer.

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